viernes, 20 de enero de 2012

Muerte lenta y dolorosa


Escribo esta entrada, con todo el dolor de mi alma, a raíz del artículo presentado hoy por el diario AS. En el artículo del AS dan datos acerca de los éxitos conseguidos en la era Gil.

Vicente Calderón

Los números son aterradores, antes de la era Gil el Atlético de Madrid tenía 17 títulos, desde la llegada de este al Atleti el club solo ha conseguido 6 títulos en 25 años, de luchar ligas con los más grandes, a luchar por entrar en la Europa League o, en años anteriores, a luchar por entrar en la Intertoto.

Jesús Gil

Es evidente que las SAD están matando al fútbol y que las malas gestiones convierten a un club histórico en un club del montón.
Yo que tengo dieciocho años, hablo con mi padre y me cuenta historias rojiblancas, me cuenta esa final de la Copa de Campeones contra el todopoderoso Bayern de Munich y yo solo puedo mirarle con cara de admiración y con cara de sorpresa. Porque ahora sería inimaginable visionar una final de la nueva Champions League contra el todopoderoso Bayern de Munich.

Gol de Luis Aragonés en la final de la Copa de Europa de 1974

La historia nos debe una, nos debe esa final perdida en 1974 pero nosotros como buenos atléticos, creo que nos conformaríamos con que nuestra lacra, nuestra larga y dolorosa enfermedad acabase, con que Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo se fuesen por donde vinieron pero camino a la cárcel. Porque señores, estos dos no son personas normales, no son atléticos, son delincuentes, delincuentes prescritos (maldita Justicia).

Gil Marín, el caratorcida

Cerezo, el pelucas

Así que, la historia nos debe dos (apunta karma), debemos hacer felices a todos los atléticos que vieron ese gol de Don Luis Aragonés, en el minuto 114, en la prórroga de esa mítica final, pero también debemos hacer felices a todos los actuales atléticos que sufren esa larga enfermedad.

Luis Aragonés
Arteche

Esto es un club histórico, un club legendario y poco a poco intentan borrar parte de nuestra historia.
Cuando tengan dudas de este club, por favor, recuerden la final, pregunten a vuestros padres (porque el gen atlético es hereditario) y siéntanse orgullosos de ser atléticos y con ganas de volver a revivir lo que nuestros padres vivieron.
Por lo tanto, para hacer feliz a los nuestros y a nosotros mismo, luchemos por acabar con esta larga pesadilla, que lleva ya 25 años.
Pero no construyamos la casa por el tejado y primero extirpemos la enfermedad que se encuentra en la primera planta, en el palco (y rondando por la M-30).




En el estadio Heysel de Bruselas, el 15 de mayo de 1974, el conjunto madrileño acarició la gloria continental. Un gol de Luis Aragonés en la prórroga, en el minuto 114, dio ventaja al Atlético con un perfecto lanzamiento de falta, pero los instantes finales castigaron con dureza al equipo rojiblanco con el definitivo 1-1.

Final Bayern de Munich - Atlético de Madrid


Lo firmó Hans-Georg Schwarzenbeck en el último suspiro de la final europea con un disparo lejano que batió a Miguel Reina, portero atlético, y que provocó el partido de desempate apenas dos días después y en el mismo escenario, en el que el Bayern se impuso por 4-0 con doblete goleador de Uli Hoeness y Gerd Muller. Adelardo Rodríguez, capitán del equipo en esa final y el futbolista que más partidos ha disputado con la camiseta del Atlético, guarda "tristes recuerdos" de aquel empate a uno. "Fue un palo muy duro, porque si pierdes un partido normal y corriente, en el que han sido mejor que tú y te han ganado...", explica.

Final Bayern de Munich - Atlético de Madrid


"Pero eso de que tú seas el mejor, de que hayas marcado un gol, de que ya estés mirando el reloj, de que va a pitar el final y te empaten y luego ocurre lo que ocurre, sí nos sentó muy mal. Anímicamente, aquel gol nos mató", continúa Adelardo, capitán y titular el 15 de mayo de 1974, junto a Reina, Melo, Heredia, Capón, Eusebio, Ufarte, Luis Aragonés, Irureta, Salcedo y Gárate.


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